PROYECTOS IMPALA

Secuencia |

Proyecto ADN

 

Máximo Corvalán-Pincheira

7 agosto - 7 octubre, 2017

SEDES Y FECHAS Y HORARIOS


Secuencia :memorias, huellas e identidades

por Luz Muñoz

 

“La memoria intenta preservar el pasado solo para que le sea útil al presente y a los tiempos venideros. Procuremos que la memoria colectiva sirva para la liberación de los hombres y no para su sometimiento” Jacques Le goff

 

Durante la segunda mitad del siglo XX y principios del XXI, América Latina ha sufrido continuos golpes de estado, situaciones de violencia y conflictos armados. En el caso particular de Chile, en los últimos 50 años ha experimentado profundas transformaciones (políticas, económicas y culturales), muchas de ellas no ausentes de traumas. El 11 de Septiembre de 1973, un golpe de estado derroca el gobierno del presidente Salvador Allende, la llegada de la dictadura militar significó el quiebre institucional, y el final de la vida democrática del país. El mundo social y cultural fue duramente golpeado, la mayoría de sus actores fueron perseguidos, reprimidos, exiliados, presos y asesinados, siendo la desaparición de personas una huella que marcó al país durante los 17 años de dictadura, situación que permanece irresuelta en muchos casos al día de hoy.

Máximo Corvalan-Pincheira, ha desarrollado a lo largo de su trabajo artístico una serie de reflexiones sobre la memoria colectiva y el trauma, abordando acontecimientos políticos y sociales de la historia reciente de América Latina y en especial de Chile, realidades desde las cuales ha problematizado los conceptos de identidad, la vida, la desaparición, la violencia de estado, poniendo en cuestión lo que se dice cómo verdad.

 

Sus investigaciones abordadas desde el lenguaje poético de las artes visuales, buscan abrir preguntas y reflexiones en el gravitar de los acontecimientos, en espacios- tiempo que invitan al espectador a transitar experiencias éticas y estéticas que intentan develar caminos de transformación.

 

En “Secuencia”, Máximo Corvalan-Pincheira nos presenta una serie de obras bajo el concepto de ADN, (ácido desoxirribonucleico) (1), que en un gesto de apropiación recupera desde la ciencia, para abrirse a través del contexto del arte a una serie de aproximaciones a la idea de “reconocimiento”, en relación con la identidad de las víctimas de violaciones de derechos humanos, siendo una investigación en curso desde la cual ha desarrollado varios proyectos.

 

Bajo este contexto el artista nos presenta dos video documentación, registro de las obras “Stubborn Sequence” y “Proyecto ADN”. En esta misma línea presenta una nueva pieza, “Proyecto ADN I”, que nace a partir del reflejo en el agua generado por la obra Proyecto ADN, dando vida a un universo de imágenes lumínicas en movimiento que ponen en tensión la muerte y el proceso de reconocimiento de los cuerpos, develando metafóricamente identidades a través de la luz que traspasa esa realidad oscura y traumática.

 

Una serie de dibujos y fotografías, que bajo el mismo concepto de AND, abordan igualmente lo vivido en Chile durante la dictadura militar, mujeres desenterrando cuerpos, restos, huellas e imágenes de la desaparición de personas, dibujos que hablan de la perdida de identidad e imágenes de la naturaleza pujando por seguir existiendo, éstas últimas, una representación de la vida que a pesar de todo y en su diversidad continúa su curso en el tiempo.

 

Rastrear, socavar, desenterrar la huellas del pasado son las acciones que han realizado sin cesar las agrupaciones de derechos humanos, desafiando la siniestra astucia de un poder que borró las pruebas- los restos- de su criminalidad para poner sus actos a salvo de cualquier verificación material (...) Los restos de los desaparecidos- los restos del pasado desaparecido- deben ser primero descubiertos (des- encubiertos) y luego asimilados, es decir, reinsertados en una narración biográfica e histórica que admita su prueba y teja alrededor de ella coexistencias de sentidos. Nelly Richard (1)

 

“Secuenciación de Población Subalterna”, corresponde a una serie de acuarelas realizadas sobre guías de teléfono de Ciudad Juárez, México, los colores acuosos, cual imágenes de gel de secuenciación de reconocimiento de identidad a través de ADN, van visibilizando nombres anónimos, que sugieren lo fortuito que puede ser morir en ciudades con altos índices de violencia, cómo es el caso de las mujeres asesinadas en Ciudad Juárez por violencia de genero.

 

Del mismo modo el ejercicio se repite sobre listados de guías de teléfono de Santiago de Chile, ésta vez bajo el nombre de “Secuenciación del azul marino”, en memoria de las víctimas de la dictadura que fueron lanzadas al Océano Pacífico, hombres y mujeres que aún están desaparecidos y sin identidad.

 

“Mapa de Nueva York”, obra de acuarela y tinta que representa la trágica muerte de ciudadanos en el atentado ocurrido en las Torres Gemelas, el 11 de septiembre del 2001 en Nueva York, con ésta pieza el artista nos recuerda que a partir de este atentado, un grupo de científicos estadounidense logró avances significativos en el reconocimiento de los cuerpos por medio del ADN nuclear, lo que da una certeza en la identificación de un 99,9 %, esto ha permitido identificar a las víctimas de ésta tragedia y de la misma manera a cientos de víctimas de violaciones de derechos humanos en América Latina.

 

“Informe Rettig: “Tomo1”-“Tomo 2”-“Tomo 3,” Serie compuesta de tres cuerpos de obra que nacen a partir del Informe de la Comisión Verdad y Reconciliación(2), cada uno intervenido por el artista usando cómo elemento el fuego; en el primer Tomo la acción del fuego deja una serie cavidades que se internan socavando el texto; en el segundo Tomo el gesto repetitivo y múltiple de extracción, traspasa el volumen completamente, insinuando imágenes que nos remiten a las cavidades de restos óseos; en el tercer Tomo, el texto cómo cuerpo ha desaparecido por completo, la acción del fuego y el gesto del artista ha dejado un vacío total del contenido, manteniendo cómo único resto material el marco, abriendo simbólicamente, la verdad inscrita desde la institucionalidad del Estado, a todas esas historias que no fueron develadas.

 

Máximo Corvalan-Pincheira en este cuerpo de obra, nos interpela sobre la búsqueda de la verdad, la memoria de las víctimas, vivas, muertas, desaparecidas, la memoria de los testigos, de los ciudadanos que nacieron y vivieron en dictadura o en situaciones de violencia, de los que volvieron del exilio, de los que nacieron después, miles de memorias e identidades, que no han sido contenidas, ni lo serán en la historia oficial, haciendo propio el esfuerzo porque la memoria no sea igual a olvido, que la memoria no se sacralice, que la memoria sea una construcción de todos, de saber volver atrás cuantas veces sea necesario, para reinventar y construir un presente que sea una fuente re-generadora de vida.

 

Notas

1 ADN compuesto orgánico que contiene la información genética de un ser vivo, que gracias a los avances científicos ha permitido acceder a la identificación de personas que por diversas circunstancias sus identidades han sido borradas, especialmente en los casos de cuerpos violentados y/o desaparecidos de larga data.

2 Informe Rettig La Comisión Nacional de Verdad y Reconciliación fue creada en 1990 (mediante Decreto Supremo 355 del Ministerio de Interior del Gobierno de Chile) con el objetivo de contribuir al esclarecimiento de las principales violaciones de los derechos humanos cometidas por la dictadura militar, entre el 11 de septiembre de 1973 y el 11 de marzo de 1990.

 

Citas

1. RICHARD, N. Fracturas de la Memoria. Siglo XXI editores. Buenos Aires. Argentina. 2007. p. 143